Las fluctuaciones cambiarias impactan profundamente la economía colombiana, afectando tanto el comercio exterior como el mercado interno. La devaluación del peso beneficia a los exportadores, pero encarece importaciones y aumenta la inflación, lo que puede erosionar el poder adquisitivo y crear incertidumbre económica. Es esencial que se implementen políticas adecuadas que fomenten la estabilidad y aprovechen las oportunidades